Mientras siga entre corredores

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Fotografía y texto. Frank CasPe Revisión de estilo: Fernando Peralta & Oscar Peralta


 

Aquel atardecer no significaba el fin de un camino, ni tampoco un cese a las ganas de seguir corriendo, solo era una pausa mientras disfrutaba de ese instante con los pies sumergidos a la arena mientras las olas chocaban entre sí. Esperé hasta que el sol dejara de verse en el horizonte. Era el mes de febrero y había pasado  un mes desde que decidí abandonar mi empleo como profesor en una universidad pública, tenía la sensación de que habían pasado tres años de mi vida sin grandes cambios, lo más relevante en ese período de tiempo había sido la fundación de una empresa en medios audiovisuales que no prosperó, haber iniciado un posgrado y entrar de lleno al mundo de los corredores.

Para el mes de marzo correría mi primer maratón en la ciudad de Torreón y para ser franco no estaba tan convencido de correrlo, me había inscrito a él más bien influenciado por algunos amigos que por querer hacerlo, pese a ello, los días cercanos a la competencia y la efervescencia de los entrenamientos cubriendo distancias que nunca antes me había propuesto realizar me fueron motivando día con día.

¿Dónde estaba cuando tomé esta imagen? Durante un mes estuve viviendo en casa de un primo en Puerto Vallarta, por allá continué un plan de entrenamiento que descargué de un sitio web, para todos lados llevaba puestos los tenis y cargaba mi cámara fotográfica pero no siempre los usaba muchas veces me sentí mejor disfrutando contemplando mi alrededor, quieto y en silencio dejé que el vaivén de la vida siguiera su flujo.

Para sobrevivir económicamente ayudaba a mi primo en su negocio, y hacía alguna que otra sesión de fotos. Salí varias veces de fiesta y andaba en el día de un lado a otro, entre Vallarta y la Riviera Nayarita, me estaba encantando ese modo de llevar los días y consideré en repetidas ocasiones radicar en aquel paradisíaco lugar, sin embargo, no quería abandonar dos cosas: terminar mi posgrado y realizar mi primer maratón.

Entonces ¿qué hacía yo mirando el ocaso de un día? Dejaba que la vida me preguntara si estaba a gusto con lo que hacía y qué era lo que realmente quería hacer los siguientes días, cerraba los ojos y respiraba profundo mientras guardaba la imagen del sol dentro de mí. Me respondí mientras la melodía del océano anunciaba la llegada de la noche que quería reunir en un solo proyecto profesional varias de mis pasiones: la fotografía, el video y el deporte, el cual desarrollaría como proyecto final de mi posgrado.

Antes de volver a la Ciudad de México agradecí a mi primo su hospitalidad y todas las vivencias que pasamos juntos, así fue como con energía renovada regresé a casa para concluir con éxito mis metas trazadas para mediados de año: corrí el maratón, empecé a dar servicio de fotografía y estrategias de comunicación digital de manera independiente además de iniciar este proyecto llamado “Entre corredores”, el cual ha sido muy importante para mí ya que gracias a él he podido reforzar lazos de amistad y conocer personas grandiosas que día a día me inspiran a seguir adelante.

Hay algo que me caracteriza como persona, y es el hecho de que no me gusta quedarme quieto por mucho tiempo haciendo lo mismo en un solo lugar, así que decidí tomar una pequeña pausa como aquella en Vallarta para decidir sobre el futuro de este proyecto, tomé un papel y un lápiz para apuntar lo que deseo desarrollar, sólo puedo adelantarte querido lector que pondré todo de mi parte para que pronto veas reflejado estos cambios. Está próximo el fin de un maravilloso ciclo para darle vida a nuevos retos. Nos leemos entre corredores.


¿Cómo ha influido en tu vida convivir entre corredores? #lavida #entrecorredores


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Correr, un buen pretexto para viajar.

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Oscar Peralta, photo and written by Frank CasPe


Hasta ese entonces Oscar llevaba dos maratones en su haber, ambos en Estados Unidos, el primero en Chicago, el segundo en Colorado,  para este año tenía pensado algo distinto, buscó un calendario de competencias mundiales, revisando las fechas apareció en el mapa Islandia, su cumpleaños se celebraría en agosto 23, un día antes de la competición en aquel país, desde aquel momento el país báltico se convirtió en un sueño a seguir,  tal vez la lejanía o la soledad que representaba la inmensidad de sus paisajes fue lo que le atrajo. A pesar de que viajar era otra de sus grandes pasiones, sumar el reto de la preparación física hizo que con esmero cuidara y planificara cada uno de los detalles para lograr su cometido.

Algo que Oscar aprecia de sobre manera  es disfrutar los climas gélidos mientras corre, Reikiavik  no fue la excepción, logró sobrevivir cada kilómetro por debajo de los  cero grados Celsius en pleno verano,  en la soledad del recorrido las hermosas vistas desfilaban frente a él, imprimiendo una imagen distinta a cada sensación vivida.  Tras varios kilómetros un sinfín de pensamientos inundaron su cabeza, recordaba la disciplina y el rigor del entrenamiento, escuchaba dentro de sí la voz de su entrenadora repitiendo las instrucciones que le había dado, al mismo tiempo trataba de visualizar a qué distancia se encontraban sus amigos que lo habían acompañado en esta locura,  y “Tobby” su mascota, ¿estaría bien en su ausencia? No pasa nada, se decía. Sigo adelante. Al cruzar la meta la emoción lo inunda, su mirada y gestos no le dejan mentir, puede lograr lo que quiera en cualquier parte del mundo.

De vuelta en la Ciudad de México, él se encuentra sentado en un bar de la colonia Juárez, pide un whiskey en las rocas. Mientras espera a sus compañeros de viaje para celebrar, ve a un hombre vestido con ropa deportiva corriendo sobre la avenida,  una nueva idea  surge en su cabeza, cuarenta y dos kilómetros ya no le parecen suficientes, siempre se puede más, un ultra maratón quizá.


¿Y a ti,  hasta dónde te ha llevado  el correr? #Viajar #EntreCorredores